ATTAC llama a la movilización el próximo 28 de marzo, ¡en España al igual que en todo el mundo!
Comunicado de la Conferencia Territorial de ATTAC España
¿Estamos en presencia de una crisis financiera del capitalismo como las sufridas a lo largo del siglo XX, o se trata, en cambio, de una crisis sistémica del capitalismo financiero? Para Attac se trata de una crisis sistémica global nacida de las entrañas corporativas del capitalismo.
La acumulación capitalista actual es un proceso violento, corrupto y vertiginoso asentado sobre la dictadura de unos mercados financieros afanados en controlarlo todo y no ser controlados, y gestionado hasta hoy por unas elites económicas, políticas e ideológicas que encarnan la irresponsabilidad de un orden injusto, depredador y suicida.
Muchos, la inmensa mayoría, somos víctimas aunque se nos quiera hacer pasar por cómplices. Y exigimos ser oídos y poder participar democráticamente de los procesos que nos saquen del caos y eviten que la locura crediticia y consumista se repita.
Hay que identificar y exigir responsabilidades a los gestores de este modelo individualista e insolidario e impedir que continúen dando las órdenes amparados en el anonimato y en una supuesta cualificación técnica que confunde intencionadamente libertad con impunidad.
Es imprescindible rediseñar todas las operaciones e instituciones financieras prohibiendo aquellas que nos pongan en situación de indefensión colectiva y socializando la gestión sin mecanismos tramposos de retorno en el futuro a la situación actual.
Debemos defender con todas nuestras fuerzas la creación de un espacio social no financiero de bienes y servicios públicos que satisfagan con criterios de igualdad y eficacia todas las necesidades humanas que dan cohesión a las sociedades.
Es hora de salir a la calle para exigir:
Justicia Fiscal Global: impuestos globales contra la pobreza y progresividad fiscal.
Un impuesto extraordinario a las transacciones financieras y a las ganancias de capital.
El cierre inmediato de los paraísos fiscales, empezando por los de la UE.
La socialización de la banca y control democrático del Banco Central Europeo.
La prohibición de los mercados de derivados financieros.
La reversión de políticas generalizadas de incentivos fiscales.
Sostenibilidad ambiental en todos los campos de la actividad económica.
La cancelación de la deuda de los países pobres con gobiernos y empresas europeas.
El rechazo de la liberalización del Comercio Internacional.
Renta Básica de Ciudadanía y unos Servicios Públicos europeos 100×100 públicos.
Por todo esto ATTAC impulsa la movilización de las ciudadanas y los ciudadanos el próximo 28 de marzo para que llenen las calles de todas las ciudades del país, junto a los movimientos sociales, organizaciones sindicales y partidos políticos que en todo el planeta han convocado un día de rechazo a la reunión del G-20 de Londres prevista para el 2 de abril de 2009.
CONVOCATORIAS EN ANDALUCÍA:
Granada: 19:00h., desde la Fuente de las Batallas
Sevilla: 12:00h., desde la Sede del Parlamento de Andalucía
La subordinación del sistema financiero a la economía real, la de las empresas y las familias, y a objetivos sociales según una planificación racional y democrática, es una asignatura pendiente aún para la solución a esta crisis generada por entidades financieras particulares que sólo han servido a sus intereses y beneficios privados, incluso tras la inyección pública de dinero público, así como hacer realmente una política preventiva y social frente a nuevos abusos del capitalismo liberal.
Una política realmente alternativa, que contemple el principio anterior, para atajar las causas de esta situación y revertir este degenerado estado de cosas, debe pasar por:
En el blog Caduca Hoy , se cuenta la siguiente parábola que habla por sí sola y que, como reza su título, y dentro del análisis ya ofrecido por nosotros anteriormente sobre la actual crisis financiera, nos apresuramos en difundir.
Una vez llegó al pueblo un señor muy bien vestido, se instaló en el único hotel que había, y puso un aviso en la única página del periódico local, que estaba dispuesto a comprar cada mono que le trajeran por 10 euros.
Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a cazar monos. El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a 10 euros cada uno sin chistar.
Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque, y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés, entonces el hombre ofreció 20 euros por cada mono, y los campesinos corrieron otra vez al bosque.
Nuevamente fueron mermando los monos, y el hombre elevó la oferta a 30 euros, y los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi imposible encontrar uno.
Llegado a este punto, el hombre ofreció 50 euros por cada mono, pero, como tenia negocios que atender en la ciudad, dejó a cargo de su ayudante el negocio de la compra de monos.
Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles: ” Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección. Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por 35 euros, y cuando el jefe regrese de la ciudad, se los venden por 50 euros cada uno”.
Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la gran jaula, y esperaron el regreso del ‘jefe’.
Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.
Ahora ya saben como funciona la Bolsa y el mercado de valores.
Si quieres saber más, en este vídeo te lo explican.
Greenpeace ha publicado un interesante artículo que contribuimos a difundir desde nuestro acuerdo con el contenido de éste.
Las tarifas eléctricas esconden escandalosas subvenciones: a las nucleares y a las industrias que más energía derrochan.
Los ecologistas apoyan las tarifas progresivas propuestas por el Gobierno para promover la eficiencia energética.
España — Greenpeace presenta hoy, en el Consejo Consultivo de Electricidad , sus observaciones a las tarifas eléctricas propuestas por el Ministerio de Industria. Las tarifas eléctricas deben ser transparentes y transmitir fielmente el verdadero coste de la energía. Esto no significa que deban ser necesariamente más caras para todos, pues antes hay que eliminar las subvenciones a las empresas que más energía gastan y a las que generan electricidad en centrales nucleares.
Greenpeace denuncia que las tarifas eléctricas actuales esconden escandalosas subvenciones que pagan los consumidores:
Hacia las grandes compañías eléctricas. Un informe de la Comisión Nacional de Energía (CNE) pone en evidencia, por primera vez, que los precios del mercado eléctrico superan los costes reales en 1.500 millones de euros, según estima la propia CNE. Esta “brecha” beneficia de forma desproporcionada a las centrales nucleares y a las grandes hidráulicas. Greenpeace propone que la CNE elabore un análisis más detallado de los costes de todas las tecnologías de generación eléctrica, incluidos los costes ambientales, para proponer las reformas legales necesarias que impidan la obtención de beneficios injustificados por parte de las empresas eléctricas.
Hacia las energías sucias. Según la organización ecologista, quienes generan los residuos radiactivos (las centrales nucleares) deberían pagar lo que cueste gestionarlos, y no sólo durante el tiempo en que se estén produciendo los residuos (el tiempo de operación de las centrales), sino durante todo el tiempo en que los residuos tengan un nivel de radiactividad peligroso para el entorno. Greenpeace propone incrementar la asignación de eficiencia energética en un 85% mediante la eliminación de las partidas destinadas a las subvenciones de la energía sucia, tales como el Plan de viabilidad de ELCOGAS, el Incentivo al consumo del carbón autóctono, la Moratoria Nuclear y la 2a parte del ciclo de combustible nuclear.
Hacia las empresas que más energía gastan (tarifa G4). Cinco empresas, que consumen cerca del 4% de toda la energía demandada por los 27.551.929 consumidores que hay en España, pagarán por cada kWh consumido 1,5 céntimos, mientras que los consumidores acogidos a la Tarifa Social (que podrían ser unos 4,5 millones de hogares) pagarán cerca de 11 céntimos, es decir, más de siete veces más. Greenpeace propone eliminar ya la tarifa G4.
Es indignante que se mire con lupa a las energías renovables, que tienen que justificar con detalle las primas que reciben, mientras se pasa por alto a las nucleares, grandes hidráulicas y térmicas que se llevan beneficios gigantescos a cambio de nada, ha declarado José Luis García Ortega, responsable de la campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace España. Y es inaceptable que, mientras a la mayoría de los consumidores se les trata de incentivar a un consumo responsable, se les obligue a seguir subvencionando la electricidad a las cinco empresas que más energía gastan