VII Jornadas Republicanas Noviembre, 2008

Julio Anguita en una charla Los próximos 21 y 22 de noviembre, en el Paraninfo de la Universidad de Sevilla (calle San Fernando), los compañeros de la UCAR organizan e impulsan las “VII Jornadas Republicanas”, con un programa de excepcional interés, que desde Izquierda Republicana no podemos dejar de aplaudir y animar a nuestros simpatizantes y afiliados a la asistencia masiva.

Charlas, conferencias, mesas redondas y ponencias conforman una importante oferta de divulgación de los valores republicanos que defendemos, contando con importantes nombres dentro de formaciones políticas, o en instituciones como la misma Universidad de Sevilla.

Un ejemplo claro del calado e importancia de las conferencias y sus ponentes, será la conferencia de clausura, a cargo de Don Julio Anguita González, llevando por título “Hacia la III República”.

Os adjuntamos el cartel y el tríptico con el programa entero de las jornadas.

Nos veremos allí compañeros/as.


La inmigración a debate Mayo, 2008

Manifestación Publicamos el siguiente artículo aparecido en la revista digital Rebelión, el cual pone el acento en algo que siempre hemos denunciado desde Izquierda Republicana: la migración de los sujetos debe ser considerada sin vulneración de los derechos humanos, incluso en los tiempos de las llamadas recesiones económicas (que no lo son para todos, por cierto), así como el estar causada por necesidades derivadas de injusticias estructurales entre pueblos, requiere un tratamiento etiológico estructural en igualdad y con justicia.

El delito de ser inmigrante

Antonio Peredo Leigue

1789: Libertad, Igualdad, Fraternidad. 2008: Ilegalidad, Persecución, Expulsión. En algo más de dos siglos, el rostro de la patria de la libertad de todas las personas, la igualdad de hombres y mujeres, la fraternidad entre los seres humanos, se ha transformado en el régimen dictatorial contra ciudadanos del mundo que buscan tener un futuro. Expulsados de sus países empobrecidos, por la voracidad de las naciones ricas como Francia, hombres y mujeres de América Latina, de África, del Medio y del Lejano Oriente, se encuentran ante la imposibilidad de vivir en la nada.

Francia, Europa y Estados Unidos han declarado la guerra contra los pobres. Para hacerlo, patrullan las fronteras con orden de disparar a matar, levantan sólidos muros que avergüenzan, allanan domicilios en busca de “ilegales”, los expulsan sin derecho a reclamo e incluso van a prisión. El delito es ingresar sin permiso. Cuando lo pidieron, se les negó.

¿Dónde quedó el derecho de libre tránsito que inscribe la Declaración Universal de los Derechos Humanos? Se ha convertido en otro papel más, como el juramento hipocrático o el decálogo ético de los abogados, que se ondea en los días conmemorativos y luego se olvida, porque no tiene relación con la vida cotidiana, con la realidad. El derecho al libre tránsito, no existe. Las embajadas cobran para tramitar un permiso que, en el 90 % de los casos, niegan sin devolver la tarifa.

Resulta, entonces, que los bolivianos, pongamos por caso, además de estar en la pobreza para permitir el derroche de los países enriquecidos, deben costear buena parte del gasto de la representación de esos gobiernos. Agreguemos que también pagamos sus casas culturales que, supuestamente, se abren para promover el conocimiento de sus culturas; pero ese es otro tema que otro día comentaremos.

Las libertades abolidas

La libertad de las personas, para ir de un lugar a otro, dentro de un país o traspasando las fronteras, ha sido abolida por disposición de las grandes potencias. No se trata de un ajuste debido a la multiplicación de la especie humana. Porque, después de doscientos años, podría decirse que la libertad de tránsito fue proclamada cuando todos los seres humanos que vivían en este planeta apenas sobrepasaban los 500 millones y los medios de transporte eran tan primitivos, que se precisaban meses para ir de un país a otro.

Pero, cuando esos derechos fueron ratificados por Naciones Unidas, hace 60 años, aquel argumento queda obsoleto; entonces, habrá que sostener otro planteamiento: había terminado la devastadora Segunda Guerra Mundial, el mundo debía expresar sus mejores sentimientos de libertad, igualdad y fraternidad, había necesidad de fuerza de trabajo para reconstruir. Ahora, ya no pueden aceptar que esos sucios, malolientes, desastrados, sin dinero y además pedigüeños entren a los países civilizados, decentes y adinerados, afeando sus calles y deformando sus refinadas costumbres.

Sin embargo, no podemos olvidar que, hasta ayer, los migrantes ilegales eran recibidos sin mayores complicaciones. ¿Por qué? Sencillamente se precisaba mano de obra barata para hacer el desarrollo y avanzar en el progreso. Hoy, cuando todo indica que comienza la recesión, el inmigrante es acosado. De nada sirve toda su contribución al progreso de aquel mundo enriquecido con nuestros recursos.

Las libertades permitidas

Otra cosa distinta es el libre tránsito de capitales. Todo el dinero que pueda salir de estos pobres países, no necesita visado, ni permiso de ningún tipo. Es más: exigen que nuestros gobiernos supriman cualquier tipo de trabas para este tipo de tránsito. Pero eso no es suficiente: los capitales que vienen desde allí, deben recibir garantías para volver a su origen, para invertir con ventaja sobre los locales, para ganar sin restricciones. Aún más: debe haber un compromiso firme de que serán indemnizados si no obtienen las ganancias que habían calculado.

Sus ciudadanos, hombres y mujeres, deben merecer el mismo respeto cuando se dignan visitarnos. Esa es la ley que imponen los países ricos sobre las naciones empobrecidas.

El trato

Proponemos un acuerdo. Compren nuestros productos a precio justo. Terminen con el despilfarro y vivan sin derroche. Lo que producimos en Bolivia es para todos. Muy bien. Entonces, para todos debe ser lo que produce, por ejemplo, Francia, Italia o Alemania. Si no es así, pongamos la regla de ustedes, por igual: el ingreso de nuestros productos a sus países, tiene una franja libre, con topes. Hagamos lo mismo con los productos que ustedes nos envían. Establezcamos precios comparativos: un artículo cuesta tantas horas de trabajo y determinemos el mismo valor al trabajo de los bolivianos y de los estadounidenses.

De ese modo, disminuirá inmediatamente el tránsito de personas que buscan mejores condiciones de vida. ¿Por qué las buscan en sus países? Porque ustedes se llevan la riqueza de nuestras naciones a bajo precio.

Hagamos un trato justo y el mundo estará mejor.

Publicado en Rebelión


Fachada de Canal Sur
Una vez más se consuma el despropósito en la televisión andaluza, la de todos los ciudadanos y ciudadanas de Andalucía, en esta campaña electoral autonómica: el llamado debate entre candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía, pero que sólo reúne a los candidatos de formaciones que ostentan representación parlamentaria actual en Andalucía, y vuelve a dejar fuera a candidatos del resto de formaciones, cometiendo una abusiva discriminación en medio público, así como dejando huérfana a la ciudadanía en su derecho a la máxima información para el ejercicio responsable y crítico de su derecho al voto, plasmado en la opción por alguna de todas las candidaturas que se presentan en las distintas provincias andaluzas.

Ni siquiera se programan nuevos debates donde puedan concurrir esas formaciones discriminadas, con los mismos tiempos y en horas de máxima audiencia, si la excusa fuera que poner a debatir a representantes de todas las candidaturas presentadas a la vez sería inviable. Bien, altérnense debates. Lo que un medio público, o sea de todos y todas los andaluces, que con nuestros impuestos se sufraga, no puede hacer es, si decide proponer a la ciudadanía debate entre candidatos, es incurrir en un claro acto de prevaricación, al dejar fuera injustamente y con conocimiento de tal injusticia, a formaciones que igualmente desean ofrecer sus propuestas y debatirlas como opciones representativas para los andaluces y andaluzas llamados a elegir.

Se comete, por tanto, discriminación, prevaricación y atentado contra la pluralidad política real, sustrayendo una importante parte de esa realidad al pueblo andaluz.

Si es una campaña electoral para decidir representantes políticos para la legislatura de 2008 a 2012, o sea de ahora hacia delante, ¿qué sentido tiene sólo proponer debate entre los que significan el de ahora hacia atrás? En el de ahora hacia delante no están sólo ellos, ni muchísimo menos.

Todavía es tiempo de corregir, pueden programarse nuevos debates y en las mismas condiciones por supuesto.

Si no, lo dicho. Despropósito, prevaricación, atentado contra la pluralidad y secuestro informativo al pueblo andaluz (negación de un derecho como ciudadanía) desde medio público, léase Radiotelevisión Andaluza.

Foto: Web Canal Sur


Para los compañeros/as que no pudieron ver en su día, el debate en Onda Mezquita, en el que fuimos representados por el compañero Ricardo Higuera, cabeza de lista por Córdoba, os traemos el debate para su posterior discusión y muestra de opiniones, por parte de los compañeros que queráis participar, por medio de los comentarios.