Imagen de un ciudadano protestando Migrar no es delito, y menos una situación penal ni a gestionar mediante la represión de los individuos.

Mientras, la Unión Europa, dispuesta a penar y reprimir la inmigración transgrediendo los derechos humanos de carácter universal, mediante desiguales e injustas leyes de excepción con relación a su ciudadanía nata, no reconoce su participación activa y pasiva en la profundización y perpetuación de la miseria de los pueblos que, principalmente a ello debido, se ven obligados a plantear la emigración como única y arriesgada salida.

También pasó en España, no se inventó ayer la migración por necesidad. Pero, a diferencia, hoy se la quiere criminalizar “legalmente”.

Nos hacemos eco de la siguiente reflexión y convocatoria, uniendo nuestra voz al primero y nuestra llamada a la participación en la segunda:

La directiva de retorno y las políticas europeas de inmigración

En estas últimas semanas está habiendo mucho debate sobre las políticas europeas de inmigración, y no es para menos. Para empezar, en Italia, el nuevo Gobierno de Silvio Berlusconi ha dado prioridad a la lucha contra la inmigración como medida por la seguridad ciudadana, identificando ambas cosas y, a pesar de sus contradictorias declaraciones posteriores, ahora queda en manos del Parlamento la aprobación de esta medida que defiende la Liga Norte , el partido del ministro de Interior, Roberto Maroni, quien ha ultimado un paquete de medidas que consisten, básicamente, en convertir la inmigración clandestina en delito penado con entre seis meses y cuatro años de cárcel.

En Francia, supuestamente tierra de asilo y cuna de los Derechos Humanos, la cuestión de la inmigración lleva años en el centro de la vida política francesa y en el 2007, N. Sarkozy se hizo elegir Presidente creando un Ministerio de la Inmigración y la Identidad Nacional, el Co-desarrollo y la Integración, voceando la puesta en práctica de una política de inmigración elegida y no sufrida, adoptando las tesis y maneras del ultraderechista Frente Nacional, lo que ha supuesto fijar cuotas de expulsión de inmigrantes (25.000 en 2007 y 26.000 en 2008), negándose a la regularización de los mismos y violando constantemente los derechos fundamentales de las personas migrantes “indeseables”.

Alemania, por su parte, cuenta con una de las normativas más estrictas al respecto dentro de la UE, ya que la Ley permite retener a un extranjero bajo arresto preventivo durante seis semanas y un arresto cautelar de seis meses que puede prolongarse otros doce más, de forma que un inmigrante irregular puede pasarse hasta 18 meses encerrado en espera de expulsión. Y tanto el arresto preventivo como el cautelar pueden aplicarse a menores de edad.

En el Reino Unido, donde la retención de los extranjeros indocumentados es ilimitada, la cosa está igualmente cada vez peor. El Gobierno británico lleva años endureciendo su política contra los inmigrantes y no ha dejado de legislar para reducir su entrada, que ahora es muy difícil para los de fuera de la UE. Además, el actual primer ministro Gordon Brown ha anunciado que los inmigrantes sólo tendrán pleno derecho a ayudas sociales al adoptar la ciudadanía británica, lo que exige al menos dos años de residencia a los familiares de un británico y cinco años a los demás.

¿Y en España?. Aquí tampoco se quiere hablar ya de la regularización de nuestros inmigrantes que están trabajando sin autorización oficial, el Gobierne prefiere mantenerles en la economía sumergida y, al igual que en esos otros países de la UE, el ministro de Inmigración y Trabajo, Sr. Corbacho, promete mano dura y combatir la inmigración ilegal, a la vez que Rubalcaba propone aumentar el periodo de detención de los inmigrantes irregulares, la construcción de más Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE), un incremento exponencial de las expulsiones y una mayor militarización de las fronteras.

Consecuencias de esas políticas de cierre de fronteras que ha convertido al llamado Viejo Continente en la actual Europa Fortaleza, son las peores condiciones del proceso migratorio de los inmigrantes, con miles de muertes, sobreexplotación laboral y la existencia en la UE de más de 160 Centros de Internamiento, en los que más de 25.000 inmigrantes sin papeles viven en peores condiciones de vida que en las cárceles, según un reciente estudio del propio Parlamento Europeo.

Centros de Internamiento que algunas Redes Europeas, como Migreurop, y españolas, como REDI y la propia APDHA, venimos denunciando, no solo por sus condiciones infrahumanas, sino por ser incompatibles con el Estado de Derecho, ya que en ellos, personas que no han cometido delito alguno sino sólo una falta administrativa (la de carecer de documentos en regla), se encuentran “retenidos” (figura inexistente en el ordenamiento legal) hasta cuarenta días, antes de proceder a su repatriación. Razones por las que en Andalucía, la lucha popular está en trance de conseguir el cierre del CIE de Málaga y lo mismo se reclama para el de Algeciras.

Un nuevo instrumento de dichas políticas viene a ser, por tanto, la Directiva Europea del Retorno de Inmigrantes en situación administrativa irregular, conocida ya también como la Directiva de la Vergüenza, destinada a conseguir el objetivo de establecer una política común, de encierro y expulsión, en los 27 estados miembros de la UE. Está prevista su aprobación definitiva para el próximo 17 de junio, con la cual se posibilitará la ampliación hasta año y medio del límite temporal de esas “retenciones”, extendiéndolas a personas vulnerables (menores de edad, acompañados o no, enfermos graves, mujeres embarazadas, etc.), y la prohibición de regreso al territorio europeo durante cinco años, lo que constituye una verdadera criminalización y exclusión del migrante y potencial solicitante de asilo.

Si la aprobación se produce, volverán, pues, en todo el territorio de la UE, los campos de concentración, ahora para almacenar a todos aquellos inmigrantes que los estados europeos se nieguen a regularizar. Campos de concentración donde miles de hombres, mujeres y niños, sin haber cometido delito alguno, van a ser presionados psicológicamente para que colaboren en su propia expulsión, tal como ha manifestado el portavoz del PP Europeo, Manfred Webber.

Esta ignominia, perpetrada por quienes siguen hablando de Europa como bastión de las libertades y de la democracia, es considerada imprescindible para defender la fortaleza europea de lo que denominan avalancha exterior y para prevenir el avance de la ultraderecha, aunque sea por el procedimiento de hacerla innecesaria asumiendo sus postulados más duros. Está siendo asumida como política común por países, tanto con gobiernos de derecha como con gobiernos autodenominados de izquierda y, entre nosotros, parece que va a constituir parte esencial de las políticas de estado en que van a converger PSOE y PP.

Todo este retroceso y anulación de derechos se produce coincidiendo con la crisis alimentaria que asola a decenas de países africanos, asiáticos y latinoamericanos, debida a la espectacular alza de precios de los productos básicos de la que son principales responsables, la destrucción de las economías locales por la invasión de productos subvencionados por los países del Norte y la dedicación de buena parte de esos alimentos, como soja, maíz y otros, a fabricar biocombustibles que son más baratos que el petróleo, y a la especulación de grandes poderes económicos con capacidad de imponer su ley en el mercado. Si, como ha declarado el propio Presidente del banco Mundial, los altos precios van a mantenerse al menos hasta el 2015, no es aventurado prever una acentuación de las hambrunas y, como consecuencia, de las migraciones por razones de supervivencia. Pero, como muchos de esos migrantes forzados “no nos hacen falta”, sobretodo en época de desaceleración económica, Europa se prepara para impedir su entrada y para expulsar sin contemplaciones a quienes logren superar la creciente militarización de sus fronteras.

Para hablar de todo ello te invitamos a la siguiente:

Mesa redonda y debate

Jueves 12 de Junio a las 19,30 – Centro Cívico Las Sirenas (Alameda)

Presentan la mesa y conducen el debate:

  • Edileny Tomé da Mata (APDHA-Sevilla)
  • Pastora Filigrana (REDI-Sevilla)

Intervienen:

  • Luis de los Santos (Abogado)
  • Silvan Bambara (Antropólogo)
  • Jesús Roiz (Graduado Social)

Organizan:

  • Asociacion pro-derechos humanos de Andalucía – APDHA (Sevilla)
  • Red estatal por los derechos de los inmigrantes – REDI (Sevilla)

Además, se convocan las siguientes manifestaciones:

  • Contra la directiva de la verguenza y las politicas europeas de inmigración:
    • Lunes 16 a las 11:30 h. ante el Defensor del Pueblo Andaluz en Sevilla
    • Sábado 21, manifestación con origen en la Plaza de la Merced a las 19:30 h. y final en la Plaza de Capuchinos. Concentración frente al CIE de Málaga.

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