El sector energético eléctrico es uno de los pilares fundamentales que sostienen el desarrollo económico de un país. Es también evidente que el kw/h es un producto de primera necesidad o básico, empezando por el ámbito doméstico, en las sociedades occidentales. Por ello, es responsabilidad de todo gobierno garantizar un suministro eléctrico en las mejores condiciones posibles para el ciudadano.
Los gobiernos de Alemania, Francia e Italia, los motores de la Europa Comunitaria, han optado por el control directo de la producción energética. Sus principales compañías eléctricas son de capital estatal y están blindadas por ley contra injerencias extranjeras.
En España, por el contrario, el sector eléctrico está liberalizado y cualquiera puede hacerse con un buen trozo del pastel eléctrico; basta con tener algunos miles de millones de euros. Hemos vivido un ejemplo reciente hace un año: las estatales E.ON (alemana) y ENEL (italiana) pugnaron por un pedazo de ENDESA, y finalmente fue ENEL la que salió victoriosa. Y en estos momentos asistimos a otro embate, tal vez de mayor relevancia: el gigante estatal francés EDF quiere hacerse con un buen trozo de Iberdrola, la mayor eléctrica española.
Iberdrola, la primera española del sector por capitalización bursátil, ha logrado un beneficio neto en el primer trimestre del año de 1.204 millones de euros, cifra que casi triplica los 458 millones logrados en el mismo periodo de 2007 gracias a la incorporación de Scottish Power y la buena evolución de su filial de renovables (1).
Los beneficios de las compañías eléctricas españolas no han dejado de multiplicarse en los últimos años. En el anterior debate sobre tarifas eléctricas para el año 2007, podíamos leer que “el fuerte incremento de los beneficios del sector eléctrico anticipa un intenso debate sobre las tarifas de 2007. De aquí a finales de diciembre, los empresarios negociarán con el Ministerio de Industria la revisión del recibo de la luz. Endesa acude a la cita con un beneficio neto acumulado de 2.508 millones de euros entre enero y septiembre, un 61% más que en el mismo periodo del año anterior. El de Iberdrola asciende a 1.236 millones, un 25,7% superior. Y los analistas esperan otro incremento robusto de las ganancias de Unión Fenosa, que presenta sus resultados en noviembre. Las tres compañías acaparan el 90% del mercado español del kilovatio. Y las tres aseveran que la subida de la electricidad en 2006 (un 5,9%) sigue sin reflejar el aumento de los costes de producción. Dicho de otro modo, a su juicio, la luz debería encarecerse por encima de esta cota a partir de enero” (2).
Ahora se nos anuncia un aumento medio y aproximado del 11% para el mes de julio como muy tarde de las tarifas eléctricas, aduciendo que así reflejarán el aumento real en los costes de producción.
O sea que, de nuevo, las variaciones al alza del mercado, en este caso energético y eléctrico, deben ser costeadas por la ciudadanía. Mientras:
- El oligopolio privado eléctrico español recauda millonarios beneficios, cuya rentabilidad social deja mucho que desear: ¿qué decir de los apagones últimos en Cataluña? ¿O del alquiler multimillonario de contadores obsoletos sin revisar convenientemente?
- La rebaja del impuesto de sociedades a partir de este enero supone pingües beneficios para el sector, que se sumarán a los ya de por sí cuantiosos y crecientes
- Una vez más, esta subida anunciada nos sitúa en la injusta acción del gobierno de turno, de obligar o permitir (o sea, por acción u omisión), vía impuestos, vía tarifas, la recaudación económica igual para todos, aunque la desigualdad de rentas y patrimonios sea cada vez mayor en beneficio de unos pocos y perjuicio de muchos
- A la vez, se seduce a la opinión pública y se desprecia a la inteligencia ciudadana, con devoluciones fiscales (los famosos 400 euros) que deberían ser invertidas en mejora y bienestar social (que lejos de sobrar faltan), y se anuncian nuevas rebajas de los impuestos directos (justo los que permiten una recaudación justa en correspondencia con renta y patrimonio)
Basta ya… ¿Para cuándo un gobierno de izquierda?
Nuestra es la palabra, la acción – movilización y, por supuesto, nuestro es el voto.

En la misma edición que este artículo leo otro titulado “caminar hacia nuevos modelos energéticos”, en el que se propugna algo que apoyo al 100%, el uso de las energías renovables.
Es cierto que las empresas eléctricas tiene muchos beneficios, pero no olvidemos su volumen de negocio. No defiendo que tengan ese beneficio, sólo digo que si ese sector tuviese un beneficio “0″ apenas si notaríamos un 10% de descenso en el coste de la electricidad. ¿y que ocurriría entonces con el precio a pagar por el consumidor? Con el sistema actual, y buscando el equilibrio entre ingresos y costes (sin beneficios) tendrían que subir otro 10% la factura de la luz, porque ese 10% adicional es lo que no se va a cubrir con la subida que propone la CNE (que sólo cubre la generación y no el transporte y la distribución) para que no ocurra como ahora se hace que lo que falta en el sistema lo pagamos todos vía impuestos. Pues bien, a lo que iba, ¿Os habéis planteado cuanto subiría la luz si hoy toda la generación fuera renovable? Si se hace un mix con eólica, biomasa solar e hidráulica que cubra el actual consumo eléctrico, posiblemente se debería multiplicar por 5 el precio que pagamos por la electricidad. ¿Es eso malo? Creo que NO. Sólo cuando el precio sea alto y le importe a cada bolsillo cada persona será realmente responsable de su consumo. Creo que, por encima de acciones electoralistas que han hecho que la luz no suba, la mejor manera de fomentar el ahorro energético es tocándonos el bolsillo, haciéndonos rentable el comprar lamparas de bajo consumo, obligándonos a controlar la refrigeración, empujándonos a coger la bici en lugar del coche…. Está claro que no sólo esto, y que se hacen necesarias muchas otras medidas sociales en paralelo, pero de por sí, no creo que la subida del precio de la electricidad sea mala.
comentario por mtc — 15 Mayo 2008
Ahorrar energía eléctrica: soy un troglodita
Tras haber escuchado las nuevas directrices de nuestro actual Gobierno acerca de las medidas encaminadas a ahorrar energía eléctrica he decidido poner el siguiente anuncio:
Vendo: frigorífico, lavadora, lavavajillas, placa vitrocerámica, secadora de ropa, secador de pelo, dos ordenadores, dos televisiones, batidora, plancha de cocina, plancha de ropa, ocho radiadores eléctricos, tostadora, microondas, maquinilla de afeitar, minicadena y cuantos aparatos funcionen con energía eléctrica. Garantizo su perfecto estado de funcionamiento.
También estoy interesado en la adquisición de una cueva en buen estado. Abstenerse aquellas que estén dotadas de electricidad.
Esta será la única forma de cumplir con las directrices emanadas de nuestro Gobierno para ahorrar electricidad y aseguro que en no poco tiempo me habré convertido en un troglodita posmoderno.
Para vestir, y dar la imagen perfecta, prometo utilizar la piel de vaca que utilizamos de alfombra en el salón, esta indumentaria desgravará en la declaración de la renta.
comentario por Carlos Menéndez — 11 Junio 2008
[...] poco nos posicionábamos ante el anuncio de subida de tarifas eléctricas, hoy ya una [...]
Pingback por Greenpeace y las tarifas eléctricas | Izquierda Republicana Andalucía — 27 Junio 2008