Del Rey y la injuria como delito Mayo, 2008

Democracia, no monarquía El Rey es un crápula, se afirma públicamente, retrotrayendo tal calificativo a sus antecesores de la dinastía de los Borbones, y una Fiscalía General del Estado actúa de oficio por delito de injurias al monarca. Crápula, según la RAE, sujeto de vida licenciosa, o sea, dado a vicios, es decir, moralmente defectuoso en sus acciones, o bien defectuoso o excesivo en torno a costumbres.

¿Esto es injuria delictiva? Opinar que eran licenciosas acciones o costumbres de…, vayamos atrás, a ver, Fernando VII, Isabel II, Alfonso XII, Alfonso XIII, Don Juan, pues lo dejamos estar (muertos ya), pero ciertas costumbres y excesos, históricamente coleccionados, facilitan decantarse por tal opinión. Repitamos: opinión, no injuria delictiva.

Opinar que Juan Carlos de Borbón, Rey vivo y monarca actual de España, representante máximo de la Casa Real española, es moralmente excesivo en ciertas acciones, costumbres o usos de libertad privilegiada, pues creemos que tampoco, francamente algo desproporcionado y atentado contra la libertad de expresión y opinión.

«¿En qué país que se rija por una constitución plenamente democrática puede existir un Jefe de Estado que sea declarado irresponsable total haga lo que haga?» (Transparencia en la gestión económica de la casa real y despenalización de las injurias a la corona, moción que preparan municipios de IULV–CA, a la que Izquierda Republicana de Andalucía se une).

¿Entramos en los gastos de la casa del Rey, que sumados pueden ascender a 25 millones de euros, mantenimiento de sus palacios en usufructo (unos 140 millones de euros a cargo del patrimonio Nacional), del parque móvil de 60 vehículos blindados, costeado por el Ministerio de economía y Hacienda, cuando «La Familia Real Española» procede del exilio y no dispone de propiedades inmuebles, terrenos, etc. del pasado. Cuando Alfonso XIII se fue al exilio todas las propiedades reales fueron adscritas a Patrimonio Nacional por el gobierno de la República y ahí se mantienen.

Que la Constitución otorgue al Rey el disponer libremente de la asignación anual no quiere decir que no se dé cuenta de los sueldos de cada miembro de la Familia Real. Se trata de dinero público y hay Casas Reales europeas que publican estos gastos en Internet.

La Constitución no dice nada de las rentas ni del patrimonio del monarca, y según la prensa belga Juan Carlos I ocupa el tercer lugar en fortuna y patrimonio calculado en 1.700 millones de euros en el ranking de las «Casas Reales europeas» (Transparencia en la gestión económica de la casa real y despenalización de las injurias a la corona).

Aunque, probablemente, para manifestar nuestro más absoluto desacuerdo con este despropósito de calificar de oficio como un delito de injurias de consecuencias desproporcionadas a las expresiones más arriba citadas, si llegase a efecto, baste con remitirse ala Declaración Universal de los Derechos Humanos:

«Todo individuo tiene derecho a la libertad de expresión y de opinión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar, y de recibir informaciones y opiniones y el de difundirlas sin limitación de fronteras por cualquier medio de expresión»

Documento Adjunto:

Transparencia en la gestión económica de la casa real y despenalización de las injurias a la corona.


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